PIERDO LA BATALLA, PERO NO LA GUERRA
Llega ese momento en la vida, en que te preguntas para que?, pero luego miras las personas que te importan, que tanto quieres y que sin dudarlo darías la vida por ellas y te dices, LUCHO POR ELLOS, Y ASÍ SEGUIRÉ.
Supongo que el dicho a cada cerdo le llega su San Martín será cierto, yo aún no lo he visto, y no deseo mal a nadie, pero si que las personas tóxicas, las que su vida se limita en no dejarte vivir la tuya, las que le supera la maldad y hacen cosas que hasta tu , que las conoces bien, te asombras del daño que son capaces de hacer sin importarles nada.
Yo hoy puedo decir que me he dado cuenta que he perdido una batalla, lo diferente es que antes me pasaba esto y tiraba la toalla, ahora digo: SI LA PERDÍ, PERO NO HE PERDIDO LA GUERRA, y me levanto y sigo, y lucho.
Agradezco a la persona que está a mi lado incondicionalmente, pase lo que pase, a la que me ama y amo con locura por que sin él igual no hubiera podido, él me ha devuelto mi fuerza, él me ha devuelto las ganas de vivir, él me ha devuelto mi confianza, el saber que puedo, ÉL me ha demostrado que la maldad tarde o temprano te destruye y que el ser buena no es ser tonta, que el tener valores no te hace más débil, que el jugar limpio es mejor y trae más frutos que el hacer daño gratuitamente.
Gracias a mis hijos, porque sin ellos mi vida no sería igual, ellos son cachitos de mi vida y decirles, que MAMÁ siempre hasta el resto de sus días estará ahí y luchará por ellos.
Termino contenta, porque me he demostrado que tus ataques ya no me afectan, te haces daño tu mismo, he intentas hacérselo a mis hijos pero sabes que? eso no lo conseguirás. Un consejo: No voy a rendirme, no sigas destruyéndote, intenta vivir y dejar vivir, seguro que te sentirás mejor.
Un saludo, Paula.

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